viernes, 7 de febrero de 2014

Dulces sueños



Entre modelos, cámaras, luces, asistentes y vasos de café en el suelo se encuentra Andrey Vasíliev, fotógrafo de la revista Vogue, un joven amoroso con su familia y amigos, es muy extrovertido, todo un personaje sociable por naturaleza, creativo, espontáneo y sumamente romántico.


A sus 26 años ha logrado infinidad de cosas, obtuvo un máster en la Imperátorskaya Akademia Judózhestv (Academia Imperial de las Artes), vive felizmente con su novio Nikolay, es exitoso como fotógrafo de moda, es reconocido como uno de los nuevos talentos en su país, ha viajado por los cinco continentes y mantiene una relación muy estrecha con sus padres, Sergey y Nastia, al igual que con su hermana mayor Anya, para él la vida era perfecta.


Su adolescencia, como la de muchos jóvenes homosexuales, fue muy difícil y llena de tormentosos actos de discriminación y violencia en la escuela. En casa decidió salir del closet a la edad de 16 años, en un arranque de sinceridad y confidencialidad, decidió hablar sobre su homosexualidad con su hermana Anya, quien lo sorprendió por su respuesta tan alentadora y simple – Sigues siendo el mismo Drey – como lo llamaban de chico – sólo que ahora sé que te gustan los chicos.


Después de varias charlas, Anya respaldó la idea de su hermano de contarles a sus padres sobre sus preferencias. La primera impresión de sus padres fue de rechazo, sin embargo, al pasar los meses ambos padres lograron aceptar “los gustos” de su hijo. A lo largo de los años Sergey y Nastia, aunque conservadores mantienen la mente abierta, han aprendido paso a paso sobre esa forma diferente de vivir el amor y los derechos de poder construir una familia.


Tras varios tropiezos amorosos Drey conoció a Nikolay o Iky, como lo llama de cariño. Fue una mañana en el metro, Andrey recogió el celular que a Iky se le había caído al bajar apresuradamente, nada extraño en él ya que siempre iba retrasado a donde quiera que fuera, típico joven de 21 años corriendo de un lugar a otro, entre el trabajo y la universidad. Esa misma tarde un tono diferente al suyo sonaba dentro de su mochila, era él, Nikolay, pidiendo un encuentro para la devolución de su teléfono.


Dos horas más tarde quedaron en un café cerca de la universidad, Iky había insistido en pagar una taza de café acompañado de una deliciosa rebanada cheesecake de moras y frutas, el favorito de Andrey, aunque al final del encuentro entre los dos sumaron cuatro tazas de café, dos de té y tres rebanadas de pastel. Habían pasado más de tres horas platicando sin ser percatadas, entre risas y pequeños coqueteos intercambiaron números telefónicos, sin haber pasado más de dos días acordaron un nuevo encuentro.


Así pasaron tres semanas. Al salir de la sexta cita, en la cafetería donde se habían encontrado por primera vez, Nikolay declaró sus sentimientos hacia Drey y el deseo de comenzar una relación con él, Andrey aún pensando en la pequeña diferencia de edad pero significativa, cinco años, decidió aceptar la propuesta con un beso y dejar fluir todos esos sentimientos que Iky despertaba en él. 


Para Drey ese corto puente entre sus edades representaba el hecho de pasar poco tiempo por las actividades de Iky, escuela y trabajo, sin embargo, no fue así pasaban mucho tiempo juntos sin dejar a un lado sus vidas personales, profesionales y escolares. 


Así pasaron cuatro meses, en los cuales Andrey presentó a Nikolay a su familia, amigos y compañeros de trabajo, de igual forma Iky introdujo a su novio en su vida. Eran una época de risas, amor y mucha complicidad, en ellos se veía lo que toda pareja quiere, el mejor amigo encarnado en el amor de su vida.


Tras platicarlo en broma y después ya muy seriamente, decidieron vivir juntos, a muchos les parecía un poco apresurada la decisión pero ellos sabían que era el tiempo exacto de tomar esa medida. Iky se encargó de la elección del departamento, era amplio, tenía tres habitaciones, la cuales ya estaban designadas, su recamara, estudio para Andrey y uno para Nikolay; también tenía una amplio espacio para la sala, donde podrían invitar a todos sus amigos, una buena equipada cocina donde Drey podría consentir a su otra mitad, su alma gemela.


Sillones rojos, alfombra verde, lámparas hechas por Iky, fotografías de Andrey en las paredes moradas de la sala, así es como tenía destinado el sitio perfecto para sus amigos. La habitación era su más reconfortante guarida, donde podían declararse el enorme amor que se tenían, la pasión que despertaba el uno al otro, en esa cama grande donde los domingos era su único lugar. Los estudios se convirtieron en el secreto de cada uno, la parte independiente de su relación, por un lado Nikolay en su completo desorden encontraba lógica, espacio y organización, Drey con su perfeccionismo mantenía todo su archivo fotográfico, libros y documentos en completo orden.


Pareciera ser que son personalidades diferentes; uno desordenado, apresurado, con toda la energía del mundo, distraído, pacífico; el otro, totalmente diferente, excesivamente ordenado, planeaba tiempos para poder realizar sus actividades en tiempo y forma sin andar corriendo, era más hogareño, a veces era el de las discusiones. Con todos sus defectos y virtudes la pasaban muy bien, ambos dormían con una sonrisa gracias al estar con la persona perfecta para ellos, irradiaban felicidad.


O por lo menos eso es lo que ocurría en el sueño profundo de Nikolay ¿Recuerdan aquel beso afuera del café? Esa noche Iky y Drey fueron sorprendidos por seis hombres quienes empezaron a golpearlos, los insultaron, maldijeron la hora de su nacimiento, a sus familias y les hicieron notar la peligrosidad de ser diferente, de amar a la persona “equivocada”, demostrar ese gran amor en público.


Iky no sobrevivió debido a los múltiples golpes en la cabeza y tórax, tres de sus costillas perforaron ambos pulmones, se ahogó con su propia sangre después de estar en la calle esperando a que alguien los auxiliara. Andrey permanece en coma desde hace 3 meses, hoy su familia decidió desconectarlo y dejar que todos esos sueños por fin los cumpla junto a Nikolay. 


Anya se despide de su hermano deseándole dulces sueños.






Así es como vive la comunidad LGBTTTI en Rusia, inundada de miedo por no poder hacer la mínima demostración de amor.

martes, 4 de febrero de 2014

HOY TENGO GANAS DE GAY NIGHTLIFE

Algo que sabe hacer muy bien la comunidad LGBTTTI es divertirse, así que sin importar si eres o no  te puedo asegurar que te vas a divertir.

Es viernes, 8:00 pm. y tenemos ganas de salir, de alocarnos un poco y agarrar la pura "pary loca". 

¿Cuál es el plan?

Empecemos con un precopeo coqueto en el centro histórico, nada más diverso como el centro. Ubicados en la calle de República de Cuba hay dos bares emblemáticos de ambiente El Marrakech Salón y La Purísima. No hay cover en ninguno de los dos y el horario es de 7:00 pm a 3:00 am.


El Marra, como la mayoría de los clientes lo llama, nos ofrece su especialidad para el precopeo de campeones, unos mojitos deliciosos y pegadores ¿Precio? $30 hasta las 9:00 pm después $60. Hasta esta hora la cerveza cuesta $20, después de las nueve en $30, Indio y XX Lagger. 


En La Purísima las margaritas, de limón, tamarindo y mango, son el hit antes de las diez con un precio de $30, después en $60. Sigamos con el menú: cerveza Indio, XX Lagger y XX Ambar siguiendo la lógica de antes de las diez está al 2X1 $30. Y para toda la noche tienen otra promoción perlas negras 3x150. 

El sello que identifica a estos bares es la música que va  desde los Èxitos de los 90's hasta Cumbias y Guaracha, pasando por el Rock en Español, un poco de Ska y también hay para aquellos amantes de las divas del Pop.


Ya son las 10:00 pm e hicimos reservación en Club 52 ubicado en el 52 de la calle de Versalles, Colonia Juárez. Algunos dicen que es el sustituto del legendario y extinto Club Living. El cover, si estás en "lista" cuesta $50 antes de las 11:00 pm, después y antes de las 3:00 am en $100, si no estás son $150. Horario de 10:00 pm a 5:00 am. Las bebidas cuestan entre $60 y $70 por copa y también están las famosas jarras Living en $220, cerveza Indio o XX Lagger $40.

Al ritmo de los beats de su dj residente Oscar Velázquez, uno de los mejores dj's de México, acompañado por otros dignos representantes de la música electrónica del país y en ocasiones nos ofrecen regidores de las tornamesas extranjeros, desde Brasil, España, Estados Unidos, Francia. Si prefieres algo más relax tiene su Pop Deck, una sala donde podrás escuchar las mejores mezclas pop y un show transvesti. 

Sin duda alguna una noche inolvidable pero ¡dijimos "pary loca"! así que ni te despidas, recoge tus cosas del guadarropa y vámonos que la madrugada apenas empieza. 


Saliendo de Club 52, 4:30 am aproximadamente, regresemos al centro. Como bien dice su slogan "Cuando los demás terminan, nosotros vamos empezando", así que frente a la Plaza de Garibaldi nos espera Horny y su concepto Lovers Night. De 3:30 a 4:00 am no hay cover, después son $70 pero si mencionas el nombre de algún RP te cobran $50. Horario 3:30 am hasta que el cuerpo aguante. La cerveza cuesta $40, litro de cerveza en $70 y litro de vodka en $100.

Ahora sí ya podemos ir a casa después de probar un poco de Gay Nightlife.

Recuerden que si toman no manejen para poder seguir disfrutando de la "pary loca".

miércoles, 22 de enero de 2014

Anthony Goicole: Piel de cordero alma de lobo.


Juventud y bestialidad, así es como se puede interpretar la obra del estadounidense Anthony Goicolea, fotógrafo y artista visual nacido en New York con ascendencia cubana, egresado de University of Georgia donde estudió fotografía, pintura y escultura, posteriormente obtiene el Master of Fine Arts en el Pratt Institute.

Goicolea es internacionalmente reconocido por personificar su forma peculiar de ver la identidad sexualizada de los jóvenes a través de su extenso legado fotográfico, videográfico, de ilustración e instalaciones.

En la mayoría de sus fotografías Anthony Goicolea nos deja ver la representación de adolescentes de colegios privados y católicos con apariencia inocente en situaciones poco sutiles, dejando fluir la bestia que llevan por dentro.




El neoyorquino ha logrado encarnar siniestramente las ganas de los adolescentes de experimentar y conocer el mundo a partir de la obtención de experiencias nuevas y poco comunes, enfocándose en esa imagen infantil recatada y aparentemente inocente.




Repetidamente Anthony se convierte en su mejor modelo, es decir, hace la representación gráfica de sus ideas alocadas a partir de autorretratos, lo cual para muchos críticos y espectadores les puede resultar un acto de egolatría, sin embargo, para él es la forma de transmitir la intimidad de su trabajo.

También se habla de su afinidad por mostrar situaciones escandalosas en la intimidad de los adolescentes.




Ha expuesto en Museo Whitney de Arte Americano, el Museo Guggenheim de Arte, el Museo de Arte Moderno y el Museo de Arte de Brooklyn en Nueva York.


El próximo 7 de febrero de 2014 estará visitando nuestro país en la Galería Luis Adelantado junto al mexicano Félix Luna.

Si quieres ver más de su obra visita: http://www.anthonygoicolea.com

jueves, 7 de noviembre de 2013

La importacia de una Lovemark


La empresas ya se dieron cuenta de sus errores y las problemáticas acerca de: 
  • la falta de atención del consumidor hacia la marca,
  •  la proliferación de productos idénticos, 
  •  la falta de credibilidad de las marcas ante los consumidores, 
  •  el consumismo,  
  • el maremágnum de información,
  • las ofertas, entre otros aspectos.

Lo cual ha permitido que las compañías hagan uso de la mercadotecnia dirigiendo la atención hacia la inclusión de las emociones, sentimientos, sensaciones y vivencias, permitiendo enfocar la concentración de las empresas en la preocupación por conocer al consumidor directo.
La importancia de la creación de una Lovemark va en dirección al ámbito comercial pues permite tener una mayor competitividad en el mercado ofreciendo un plus emocional de la empresa.
Sin embargo, no todo lo bueno se lo lleva la empresa ya que las compañías se encuentran más preocupadas por atender las necesidades y deseos de los consumidores; se procura el diálogo entre marca y consumidor, pues son quienes tienen toda la información acerca de cambios, muertes o nacimientos en los productos.
¿Por qué apelar a las emociones?
La respuesta es clara y directa, las emociones son lo que mueven a los seres humanos, no la razón. Cientos de estudios científicos han demostrado que si los centros emocionales del cerebro resultan dañados de alguna manera, no solo perdemos la capacidad de llorar o reír, también perdemos la capacidad de tomar decisiones.
El neurólogo inglés Donald Brian Calne habla sobre la anteposición de la emoción frente a la razón y afirma que “ La diferencia esencial entre la emoción y la razón es que la emoción nos lleva a la acción, mientras que la razón nos lleva a elaborar conclusiones”[1]. El cerebro es el órgano humano más complejo, tiene más interconexiones y es el más misterioso de lo que se puede imaginar. Es por ello que resulta pertinente y de gran ayuda entender la importancia del neuromarketing en el proceso de construcción de Lovemark, puesto que esta disciplina “nos indican que la ubicación, el empaque y la comunicación son factores que pueden cambiar la preferencia del cliente sobre una marca que no es precisamente su favorita”[2].
A partir de las respuestas neurológicas del consumidor, la empresa puede crear conclusiones y determinar que la emoción y la razón están entrelazadas, sin embargo, cuando entran en conflicto, la razón siempre sale perdiendo.
Acerca de la de la razón ante la emoción, Maurice Levy, presidente de Publicis Groupe, dice que “Los consumidores que toman decisiones basándose exclusivamente en hechos representan una minoría muy pequeña de la población”. Esto refiere a que la mayoría de los consumidores nos dejamos guiar por las emociones e impulso; ya que las emociones forman parte de este proceso de toma de decisión de compra, sin embargo es el único factor, la accesibilidad, la conveniencia y la oportunidad son elementos que no pueden faltar para que tu “lovemark” se vuelva líder en ventas en su categoría.
Maurice Levy explica que la mayoría de la población busca un consumo a partir de una base racional preguntándose: ¿qué hace el producto y qué es la mejor elección?, sin embargo la decisión recae en las emociones: me gusta, lo prefiero, me produce una buena sensación, me siento cómodo, entre otros.
Esta acción de compra según Levy es de manera sutil, ya que “la mayoría de las veces antes de ver algo en detalle, ya nos hacemos una idea previa de lo que es. Antes de comprender, sentimos. Y es esencial hacer que las personas se sientan bien con las marcas y que éstas despierten  sensaciones positivas”[3]. Lo anterior es lo que delimita la diferencia en la elección de una u otra marca y hace notoria la importancia de crear una Lovemark.


[1] ROBERTS, Kevin, Op. Cit. Pág. 42
[2] De ALBA, Alfonso, ¿Ser una “LoveMark” se traduce en grabdes ventas?, InformaBTL en: http://www.informabtl.com/2012/ser-una-lovemark-se-traduce-en-grandes-ventas-2.php consultado el 31 de mayo de 2013 a las 15:46 hrs.
[3] ROBERTS, Kevin, Op. Cit. Pág. 43